Un taller práctico para estructurar un portafolio que sobreviva cualquier tormenta — con evidencia académica y el marco fiscal mexicano.
Un curso diseñado como la solución que necesitas — no como canal para venderte otra cosa después.
Cohorte 1 — primera edición · 15 plazas limitadas por capacidad pedagógica real
La mayoría de los inversionistas mexicanos pierde 1% a 4% de su patrimonio cada año por factores estructurales que nadie les enseñó a detectar. En un horizonte de 20 años, eso es la diferencia entre retirarte con lo suficiente o seguir trabajando.
Anualmente, sobre todo tu saldo. En un sistema diseñado para décadas, incluso una décima porcentual se compone y erosiona el rendimiento neto silenciosamente. Y esto es solo lo que cobra la AFORE — sumado a las ineficiencias internas del fondo, el costo real es mayor.
Si inviertes en ETFs estadounidenses sin firmar el formulario W-8BEN, te retienen 30% en dividendos en lugar de 10%. Esa diferencia es dinero que simplemente se pierde.
Combinación de: asset allocation subóptimo, rebalanceo inexistente, instrumentos fiscalmente ineficientes y sesgos cognitivos no controlados. Es el costo silencioso.
Estas cifras son ejemplos representativos. Tu costo real depende de tu situación específica — y es exactamente lo que el diagnóstico gratuito estima en menos de 5 minutos.
Jesús Arturo Chávez Pineda ha recorrido el dinero desde todos los lados de la mesa: como empleado, gerente de una empresa americana, emprendedor, consultor e inversor administrando su propio portafolio desde hace más de dos décadas.
No tiene afiliaciones con casas de bolsa, operadoras de fondos ni aseguradoras. No recibe comisiones por recomendar productos. Invierte su propio dinero con los mismos instrumentos que enseña.
Su propuesta — la Arquitectura de Autonomía Financiera — converge con las ideas de Warren Buffett, Charlie Munger y Nassim Taleb: estructura sobre pronóstico, disciplina sobre impulso, decisiones robustas bajo incertidumbre.
"Mientras el mercado vende dependencia, mi conocimiento genera independencia. Yo no vendo ruido financiero."
¿Cuánto pierdes cada año por no tener una?
Los cimientos del framework: orden correcto, instrumentos disponibles en México, estrategia de dos capas y sistema para no sabotearte a ti mismo.
Setenta años de investigación aplicados al inversionista mexicano
171 páginas. PPR, Art. 151, ETFs UCITS, lazy portfolios y sesgos cognitivos. Profundiza en la arquitectura con evidencia académica.
No es una colección de consejos. Es una secuencia — cada paso depende del anterior y se integra en el siguiente.
Asset allocation basado en evidencia académica. Definir horizontes, objetivos y perfil de riesgo antes de elegir instrumentos. La brújula establece el rumbo.
Marco fiscal mexicano: Art. 93, 151 y 185 de la LISR. PPR autogestionado, ETFs UCITS, RESICO, UDIs. La arquitectura alinea la estructura con la ley.
Selección de instrumentos e implementación operativa: apertura de cuentas, primera aportación, aportaciones automáticas, rebalanceo disciplinado. Documenta setenta años de evidencia académica aplicada al inversionista internacional. El arca funciona sin supervisión constante.
10 páginas con las 4 sesiones del curso detalladas: objetivos, contenidos técnicos, materiales y resultados esperados al terminar cada sesión. Para que sepas exactamente qué vas a aprender antes de decidir.
Descargar programa en PDF →Sin registro. Descarga directa.
Carlos es ingeniero en una empresa de manufactura en Guadalajara. 38 años. Un AFORE que nunca revisó, una tarjeta de crédito con saldo pendiente, y el hábito genuino de ahorrar cada mes. No es un personaje extraordinario — es, en muchos sentidos, el promedio de quien debería estar construyendo su arquitectura financiera.
Carlos tiene 28 años. Cada mes, sin falta, transfiere una parte de su sueldo a una cuenta separada. No la toca. No la gasta. La deja crecer. Se siente genuinamente orgulloso de su disciplina. O eso cree.
Un domingo aburrido encuentra una calculadora de inflación. Escribe los números: 10 años ahorrando, 320,000 pesos acumulados, inflación promedio del 5% anual en México. El resultado lo deja quieto frente a la pantalla: su patrimonio real equivale a unos 196,000 pesos de hace una década. No había perdido dinero — el número en su cuenta había crecido. Pero lo que podía comprar con él había bajado. "¿Por qué nadie me explicó esto antes?"
Empieza a invertir. Lee un artículo y compra un ETF del S&P 500. Su asesor le recomienda un fondo de la casa de bolsa que nunca revisa. Abre CETES Directo donde guarda "lo que sobra" cada mes. Añade un segundo ETF global "para diversificar" — sin saber si ya estaba diversificado. Compra acciones de una tecnológica en un momento de entusiasmo. Siente que está haciendo algo.
Un domingo, dos años después de la calculadora, Carlos decide hacer algo que había postergado: revisar todas sus inversiones en un solo lugar. Saca un cuaderno y empieza a listar. Cinco instrumentos. Cuatro plataformas distintas. Ningún criterio común entre ellos. No sabe cuánto paga en comisiones totales. No sabe si asume demasiado riesgo o demasiado poco.
"Había estado comprando materiales. Buenos materiales, algunos. Pero sin plano. Y sin plano, los materiales no forman una casa."
Lo que Carlos necesita no es otra refacción. Es el plano. Un sistema que funcione independientemente de su estado de ánimo y de lo que haga el mercado esta semana. Entender qué métricas importan, qué vehículos son fiscalmente eficientes en México, cómo ensamblar las piezas en una arquitectura con horizonte propio.
Al final no será millonario. Tendrá algo más difícil de conseguir: un sistema que trabaja por él, mes a mes, de forma casi invisible. La emoción tranquila de quien sabe que las decisiones correctas se están tomando.
No prometo que ganarás más que el mercado. Prometo que al terminar tendrás un sistema propio — sin depender de terceros con conflicto de interés.
Aprender a detectar comisiones ocultas, elegir instrumentos fiscalmente eficientes y estructurar tu cartera para que el costo total no supere el 0.3% anual.
Diseñar tu asset allocation con base en evidencia académica revisada, no en la opinión del asesor de turno o la última moda en redes sociales.
Entender los sesgos cognitivos que hacen que la mayoría falle, y construir protocolos anti-pánico para caídas del 20%, 30% o 40%.
Dollar Cost Averaging automatizado, rebalanceo anual documentado, y un plan a 10+ años que funciona sin supervisión diaria.
Cuatro sesiones en vivo, contenido aplicable desde la primera clase, grabación disponible para revisar a tu ritmo. Toda la información operativa del taller, en un vistazo.
Terminar el curso no es el final. Durante los tres meses posteriores mantienes acceso a un espacio privado donde puedes resolver dudas de ejecución real, refinar tu cartera y seguir profundizando en temas específicos según tu perfil.
Un encuentro cada mes en vivo para analizar carteras reales de los alumnos, discutir dudas técnicas y revisar eventos de mercado relevantes desde el marco del curso.
Cada mes trabajamos un paper o capítulo relevante de la literatura financiera: Fama, Markowitz, Bogle, Taleb. Para que el aprendizaje no termine en la Sesión IV.
Canal privado donde puedes plantear dudas concretas sobre tu situación fiscal, instrumentos específicos o decisiones de rebalanceo. Las respuestas quedan documentadas.
Actualizaciones de plantillas, nuevas herramientas de cálculo, análisis de instrumentos que entran al mercado. Lo que se vaya construyendo durante los tres meses queda a tu disposición.
Si prefieres atención individual en lugar de formación grupal, puedes agendar una sesión personalizada de 60 minutos para analizar tu caso, revisar tu estructura actual o resolver una decisión concreta que te tiene detenido.
Pago seguro por Mercado Pago después de confirmar horario.
Disponibilidad de lunes a viernes.
Nota de honestidad: la consultoría 1:1 no reemplaza al curso. Si estás empezando y necesitas entender el marco completo — asset allocation, fiscalidad mexicana, selección de instrumentos — el curso es mucho mejor valor ($4,500 MXN por 12 horas de formación estructurada + comunidad + libro, frente a $1,500 MXN por una sesión).
La consultoría tiene sentido cuando ya entiendes lo básico y necesitas aplicación específica a tu caso, o cuando tienes una decisión concreta que quieres validar antes de ejecutar.
La diferencia no está en el tono. Está en el propósito. Esto es lo que distingue un enfoque del otro.
No hay nada malo en que la educación sea entretenida. Yo mismo busco que este curso lo sea. La diferencia no es entre "serio y aburrido" versus "ligero y divertido". Es entre contenido donde tu decisión es el producto y contenido donde la audiencia es el producto — cuando el incentivo del creador depende de conversión hacia un patrocinador, el orden de prioridades tiende a invertirse.
Ambos pueden ser amenos. Solo uno te construye un arca.
La cohorte de julio 2026 es la primera edición del taller. Los testimonios de alumnos llegarán con ella — no antes.
Mientras tanto, puedes evaluar el tipo de rigor y tono del trabajo desde otras superficies: las valoraciones del libro en Gumroad, o el newsletter semanal donde encontrarás muestras reales del método y la voz del instructor.
Ser honesto sobre esto es parte del enfoque. No vamos a inventar reseñas ni fabricar autoridad que no existe aún.
Respuestas honestas a las preguntas más comunes. Si tienes otra, escríbeme a contacto@brujulafinanciera.lat.
¿Julio 2026 no te queda?
Puedo avisarte cuando abra la siguiente cohorte. Los suscriptores en la lista tienen preferencia cuando las plazas se abren al público.
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